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Se ha logrado el «business case»: cómo los beneficios de los informes obligatorios de sostenibilidad corporativa superan realmente los costes (Parte I)

 

Mientras la Unión Europea estudia el nuevo proyecto de Directiva sobre Informes de Sostenibilidad Corporativa y los estándares de sostenibilidad asociadas, nuevos e impactantes datos demuestran que la legislación propuesta ahorra más dinero a las empresas que lo que cuestan. En este artículo, dividido en dos partes, analizamos el “business case” de las empresas en el ejercicio de búsqueda de la sostenibilidad y la presentación de informes al respecto. En la primera parte, presentamos las nuevas evidencias , que demuestran que no sólo los costes adicionales de la nueva legislación son «no significativos» para las empresas, sino que en realidad supondrán un ahorro medio de hasta 41.700 euros por empresa cada año, al agilizar las solicitudes de información sobre sostenibilidad a la empresa procedentes de otras fuentes. En la segunda parte, que se publicará próximamente, se analizará por qué los modelos estándar de costes que existen han exagerado el coste de la sostenibilidad empresarial, han infravalorado sus beneficios, y presentamos pruebas más amplias, que ahora se consideran abrumadoras, que demuestran la relación entre un mejor rendimiento de la sostenibilidad empresarial y un mayor rendimiento financiero. Esto no sólo proporciona un argumento contundente para la aprobación de la nueva legislación de la UE, sino que concluye que se ha alcanzado un «punto de inflexión» por el que se ha logrado el «business case».

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Por Richard Howitt, asesor estratégico en materia de sostenibilidad empresarial, asesor principal de Frank Bold, ex-Eurodiputado y ex-Director General del IIRC.

El nuevo proyecto de la Directiva de Información de Sostenibilidad Corporativa (CSRD) de la UE pretende cuadruplicar el número de empresas en toda Europa en comparación con las afectadas por las normas existentes, y supondrá un instrumento fundamental para que estas aprovechen las oportunidades empresariales derivadas de la estrategia de financiación sostenible de la UE y el Green Deal.

Sin embargo, serán las evidencias que acompañan a la publicación del proyecto de ley las que puedan resultar decisivas para que finalmente se instale en la comunidad empresarial la idea de que una buena información sobre sostenibilidad también es un buen negocio.

¿Cuáles son las nuevas evidencias?

Tanto la Evaluación de Impacto de la Comisión Europea sobre la Directiva de Información No Financiera como la investigación del Centro de Estudios Políticos Europeos (CEPS) sobre la anterior Directiva de Información No Financiera (NFRD) son categóricas, al mostrar que la obligación de informar sobre la sostenibilidad es asequible para las empresas y, de hecho, conduce a una reducción de los costes a medio y largo plazo.

Se demuestra que el coste medio recurrente de 30.897 euros que supone el cumplimiento de esta legislación para la empresa es «insignificante» en relación con los costes globales de la empresa y, en cualquier caso, es proporcional al tamaño de las empresas, bajo el alcance de la Directiva.

Se calcula que el coste adicional o incremental es de sólo el 0,005% del volumen de negocio de media durante el primer año, y que se reducirá aún más en los años siguientes, una vez que se haya establecido el sistema. Además, los estudios demuestran que, en cualquier caso, se hubiera tenido que incurrir en la mitad de este coste, en lo que se describe como el cálculo «business as usual».

Dado que la verificación independiente de los informes de sostenibilidad es un nuevo aspecto de la Directiva CSRD , es interesante saber que tres cuartas partes de las empresas que ya solicitan la verificación en virtud de la Directiva NFRD -extendida en Francia, Bélgica, Italia y España- no pagan ningún coste adicional a sus auditores actuales por hacerlo. y para las que sí pagan, el coste medio es de sólo 5.000 euros.

Así mismo se considera que otros aspectos de la nueva propuesta de CSRD también reducen los costes.

La propuesta de que las empresas publiquen la información sobre sostenibilidad en el informe de gestión, en lugar de hacerlo por separado, genera un ahorro medio de 15.000 euros para la empresa, en comparación con la publicación de un informe de sostenibilidad por separado.

La definición de «doble materialidad» de la UE (impacto para la empresa y para las partes interesadas) ya ha sido adoptada por el 40 % de las empresas, lo que consagra el concepto de impacto de la sostenibilidad en la gestión de los riesgos empresariales, y allana el camino para que esta interpretación se adopte en otras jurisdicciones.

Para cualquiera que aún se muestre escéptico sobre la exactitud de estos resultados, existe la prueba adicional de que las predicciones realizadas sobre los costes del NFRD en el momento en que se acordó en 2014, han demostrado estar realmente dentro, y en el extremo inferior, de la Evaluación de Impacto de la Comisión Europea en ese momento.

Estas nuevas conclusiones se ven corroboradas por estudios anteriores que demuestran que las predicciones sobre el coste adicional de los informes de sostenibilidad obligatorios han sido a menudo exageradas. Por ejemplo, se comprobó que la introducción de la contabilidad social y medioambiental en la Ley de Estados Financieros danesa generó un coste recurrente para las empresas de sólo entre 871 y 4.383 euros, según los estudios ex-post.

Datos en España (CEPS 2021)

Acercándonos a la realidad de las empresas en España, según el estudio del CEPS, los costes administrativos medios ascenderían a 95.000 euros el primer año, y a 80.000 euros los siguientes.

Los costes incrementales medios ascienden a 24.000 euros el primer año y a 18.000 euros los siguientes . Los costes administrativos sólo representan el 0,0033% del volumen de negocios el primer año y el 0,0029% los años siguientes. Esta sería la segunda cuota más baja después de la de los Países Bajos

Los costes adicionales sólo representan el 0,0009% del volumen de negocios en el primer año y el 0,0006% en los años siguientes, lo que representa el segundo porcentaje más bajo después de los Países Bajos.

Los costes medios de la auditoria de verificación ascienden 60.000 euros. En España, la garantía de la declaración no financiera es obligatoria por la transposición nacional de la NFRD.

Los informes de sostenibilidad ahorran costes

Lo que resultará aún más llamativo para los directores financieros de las empresas de toda Europa preocupados por los costes, es la audaz afirmación de que con el tiempo, el CSRD realmente ahorrará costes.

Esto se atribuye al hecho de tener mayor claridad en cuanto a la información sobre sostenibilidad que se requiere de la empresa, y a la mayor facilidad para obtener los datos pertinentes de los socios comerciales y de la cadena de suministro. Según la actual propuesta , la CSRD también ayudará a racionalizar el número de solicitudes adicionales de información sobre sostenibilidad por parte de agentes externos, incluidos los inversores, las agencias de calificación ASG y otras partes interesadas

Los beneficios de los informes de sostenibilidad se han ampliado gracias al rápido aumento de las preocupaciones ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) por parte de los inversores. Además, la estrategia de financiación de la sostenibilidad de la UE pretende canalizar, mediante una combinación de requisitos legales, incentivos y benchmarks, la asombrosa cifra de 850.000 millones de euros para apoyar las actividades sostenibles. [Véase el calendario detallado de la legislación de la UE al respecto].

De hecho, la explosión de la demanda de información sobre sostenibilidad por parte de diferentes actores se muestra como el verdadero e inevitable coste futuro para las empresas, a menos que se establezca un conjunto de estándares ampliamente aceptado, que permita la «convergencia» del actual panorama «fragmentado» de demandas de información.

Este elemento de «fatiga informativa» entre las empresas coincide con el importante cambio a favor de la normalización ASG en la comunidad de inversores, y el hecho de que los datos ASG van a ser un requisito previo para acceder a la financiación sostenible, y a los fondos públicos que apoyan la transformación de la sostenibilidad.

La evaluación de impacto, por primera vez a nivel europeo, pone una cifra a esta cuestión, sugiriendo que la reducción en las solicitudes de información supondrá un ahorro medio para las empresas de entre 24.200 y 41.700 euros al año.

La iniciativa de desarrollar estándares europeos de información sobre sostenibilidad para acompañar a la legislación, también se ve como algo favorable para el 50% de las empresas entre las que ya eligen estándares de información (existentes de forma voluntaria) con las que realizar sus informes de sostenibilidad.

Además, se ha demostrado que el coste de una empresa que informa de acuerdo con un único marco de referencia en lugar de varios (tres o más), supone un ahorro de 45.000 euros, lo que reduce casi a la mitad el coste de los informes de sostenibilidad en sí, para estas empresas que ya informaban con este nivel de complejidad.

Es más, el elemento de obligatoriedad que incluye la propuesta, sobre el cual las empresas y las asociaciones empresariales se habrían mostrado cautelosas en años anteriores, también se muestra que sólo supondrá alrededor del 40% del coste – en comparación con el 60% que en cualquier caso se generaría siguiendo el modelo de voluntariedad.

Se ha confirmado que los estándares ofrecen a las empresas una mayor claridad y certeza sobre la información que deben comunicar, reduciendo el tiempo y los recursos necesarios para comprender la mejor manera de cumplir la legislación de la UE.

Mejora de la competitividad de las empresas

La consulta pública llevada a cabo por la Comisión Europea sobre la CSRD muestra que el 80% de las empresas que elaboran informes de sostenibilidad apoyan el establecimiento de estándares comunes, y el 71% de ellas también apoyan la propuesta de que los informes de sostenibilidad estén verificados según estos estándares comunes.

Un reciente documento de la Plataforma Alemana de Investigación sobre Finanzas Sostenibles fue claro en su llamamiento a incluir a las pequeñas y medianas empresas (PYMES) en el CSRD, con el fin de evitar grandes lagunas en los datos a proporcionar en sectores clave (como la agricultura, donde el 70% de las empresas aún no estarían obligadas a informar). Argumentan que esto evitaría la incertidumbre que se genera para las empresas más pequeñas en el desarrollo de sus propios informes y proporcionaría mejor información a las empresas más grandes, garantizando la igualdad de condiciones en las oportunidades de acceso a la financiación.

La Comunicación de la Comisión Europea sobre las DSRC describe el proyecto de legislación como una forma de promover la «competitividad sostenible» para las empresas y, al influir en la evolución mundial, se dice que esto se traduce en una ventaja competitiva para las empresas europeas en su conjunto.

Lo que todo esto confirma es que los beneficios de la obligatoriedad de los informes de sostenibilidad de las empresas y estándares asociados no se describen simplemente como un beneficio para las personas y el planeta, sino que también se plantea sin reparos en términos económicos respecto a la creación de valor para la propia empresa.

El informe del CEPS lo enumera como la consecución de un mejor acceso al capital; un mayor compromiso de las partes interesadas y de los empleados a todos los niveles; la mejora de la imagen de marca entre los clientes; la obtención de una mayor aprobación por parte de los inversores y de las agencias de calificación extra financieras; y la inclusión en los índices bursátiles ASG.

Existe un reconocimiento generalizado de que los informes de sostenibilidad de las empresas están conduciendo a una mejor gestión del riesgo al integrar la sostenibilidad con los riesgos financieros. No menos de dos tercios de las empresas encuestadas apoyaron que esta forma de reporte estaba proporcionando beneficios a su negocio.

En la segunda parte del artículo que se publicará próximamente, mostraremos que las pruebas aportadas en relación con los beneficios empresariales de la CSRD se ven corroboradas por otros hallazgos más amplios, tanto de las empresas como del mundo académico, que demuestran que la obligatoriedad de los informes de sostenibilidad empresarial hace que las empresas tengan un mejor acceso al capital y un menor coste del mismo; oportunidades de crecimiento hasta seis veces superiores a las de la inversión empresarial convencional y que los informes de sostenibilidad se amortizan hasta cuatro veces su coste. El cambio hacia las finanzas sostenibles se muestra como un imperativo tanto para las empresas que no han realizado informes de sostenibilidad antes, como para las que sí lo han hecho.

Los beneficios se acumulan en toda Europa y en todas las empresas

Nuevas evidencias han sido demostradas en investigaciones realizadas por separado en toda Europa.

La introducción de los requisitos de contabilidad de sostenibilidad en Dinamarca se ha considerado de forma positiva, incluso por parte de las empresas que se vieron obligadas por el requisito legal de informar por primera vez.

En Europa del Este, donde puede haber un menor reconocimiento del valor de los informes de sostenibilidad -aunque esto está cambiando rápidamente-, hay una nueva investigación de Rumanía que muestra que la calidad de los informes de sostenibilidad conduce a un mejor crecimiento empresarial.

El hecho de que las empresas hayan aceptado en general estos resultados queda ilustrado por una encuesta de la Asociación Bancaria Alemana realizada este año a 136 pequeñas y medianas empresas, tanto cotizadas como no cotizadas.

La mitad de las empresas de tamaño medio – el «Mittelstand» – dicen que la CSRD beneficiará a su empresa. A diferencia de años anteriores, en los que cabía esperar que las empresas más pequeñas buscaran una exención de dicha legislación, tres cuartas partes de las empresas acogieron con satisfacción el hecho de que la UE quiera ampliar el alcance de los requisitos de información sobre sostenibilidad para incluir también a sus empresas.

«En lo que respecta a la sostenibilidad, las empresas de tamaño medio de Bruselas están dando un «elogio de forma anticipada» a la normativa sobre más transparencia», según Janine von Wolfersdorff, responsable del estudio.

Match Point

En resumen, la Evaluación de Impacto desarrollado por la Comisión Europea demuestra que se ha realizado una compensación detallada y creíble entre eficacia y coste, y que la propuesta de CSRD representa la mejor opción no sólo para Europa en su conjunto, sino para cada empresa individualmente.

En el pasado, estas consideraciones hubieran sido dirigidas principalmente a los responsables políticos, que podrían ser los más convencidos tras estas evidencias de que la nueva legislación va a lograr su propósito.

Consecuentemente, nos enfrentamos ante la enorme oportunidad que tiene en sus manos el Parlamento y el Consejo de la UE en sus negociaciones finales sobre el nuevo marco regulador para que se haga realidad en este otoño un avance histórico sobre los estándares de información obligatoria en la UE , demostrando un nivel de ambición a la altura de una concepción moderna sobre sostenibilidad.

Lo que está igualmente claro además, es que las nuevas evidencias también han tenido un impacto igualmente persuasivo directamente en la opinión empresarial, y así lo demuestra el amplio apoyo de las empresas a la nueva propuesta legislativa.

Para las empresas de forma individual, el balance de la ecuación ya ha cambiado.